Sé que has dado mil vueltas: has conocido muchos profesionales y diagnósticos, pero por fin has llegado.
Bienvenida/o a un espacio terapéutico especializado en el abordaje profundo del trauma relacional y los trastornos de personalidad, desde una mirada humanista, integradora y corporal.
Aquí trabajamos con personas que han vivido en carne propia el impacto del trauma vincular: vínculos marcados por la inestabilidad, la sobre exigencia, el abuso o la indiferencia. Personas que quizás han sido etiquetadas con diagnósticos como trastorno límite, dependencia emocional o trastorno de la personalidad, pero que detrás de todo eso, llevan historias de dolor no nombrado… y también un profundo deseo de sanar.
El TLP no es solo un conjunto de síntomas. Es una forma de organización emocional que suele desarrollarse en contextos donde el vínculo fue inseguro, impredecible o doloroso.
Algunos signos de ello son:
Estos patrones no aparecen “porque sí”.
Son intentos de adaptación que en algún momento fueron necesarios, pero que hoy generan sufrimiento.
Esto permite que la persona no solo entienda lo que le ocurre, sino que pueda experimentarse de manera distinta consigo misma y con los demás.
Este acompañamiento es adecuado para personas que: