Terapia integradora que trabaja trauma, regulación emocional y relaciones desde la seguridad terapéutica.
Hay personas que sienten las emociones con una intensidad difícil de sostener. Relaciones que se vuelven inestables, miedo al abandono, sensación de vacío, cambios bruscos en la forma de sentirse con uno mismo o con los demás.
No se trata de “ser demasiado sensible” ni de “no saber gestionar”. En muchos casos hablamos de historias relacionales complejas que han dejado huella en la forma de vincularse, regularse emocionalmente y construirse internamente.
En Psic Namon trabajamos el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y las dificultades vinculares desde una comprensión profunda del trauma relacional, integrando cuerpo, emoción y experiencia para generar cambios reales y sostenibles.
El TLP no es solo un conjunto de síntomas. Es una forma de organización emocional que suele desarrollarse en contextos donde el vínculo fue inseguro, impredecible o doloroso.
Muchas personas que llegan a consulta nos indican lo siguiente:
Miedo intenso al abandono o a la soledad.
Relaciones que alternan entre la fusión y la distancia.
Cambios emocionales muy rápidos o difíciles de regular.
Sensación persistente de vacío o desconexión.
Autoexigencia extrema o autocrítica constante.
Estos patrones no aparecen “porque sí”. Son intentos de adaptación que en algún momento fueron necesarios, pero que hoy generan sufrimiento.
Nuestro abordaje no se centra únicamente en controlar conductas o enseñar herramientas cognitivas. Trabajamos sobre los sistemas emocionales y relacionales que sostienen el malestar.
La terapia integra diferentes modelos clínicos:
Esto permite que la persona no solo entienda lo que le ocurre, sino que pueda experimentarse de manera distinta consigo misma y con los demás.
Cuando el problema está en el vínculo, la reparación también ocurre en un vínculo.
La relación terapéutica se convierte en un espacio donde poder:
El cambio no es inmediato ni superficial, pero sí profundo y estructural.
Este acompañamiento es adecuado para personas que:
También para quienes, sin tener un diagnóstico claro, reconocen dificultades importantes en su forma de vincularse.